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EL CRECIMIENTO Y LA PERFECCION

noviembre 10, 2012

Efe 4:14  para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,

 La vida cristiana se desarrolla en la base de lo que Dios tiene y quiere de nosotros, Dios tiene propósitos bien definidos para cada creyente y estos propósitos no se pueden realizar si el creyente no crece y se  desarrolla, uno de los deseos más importantes del corazón de Dios para cada cristiano es que pueda llegar a desarrollar y tener convicciones estables y firmes que determinen su  estabilidad en los principios del Reino,  a consecuencia de la presión que del mundo se recibe a diario Col 2:7  arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias. Col 2:8  Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

Para no ser movido por los vientos de este mundo debemos de desarrollar y  perfeccionar nuestro caminar en cinco aspectos generales:

  1. 1.    EN FE   Stg. 2:22  ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
  2. 2.    EN AMOR   Mat 5:48  Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
  3. 3.    EN CONOCIMIENTO  Heb. 5:12  Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Heb. 5:13  Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; Heb. 5:14  pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. 
  4. 4.    EN SANTIDAD  2Co 7:1  Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
  5. 5.     EN UNIDADJn. 17:23  Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.  1Co 1:10  Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

Para completar el  caminar cristiano en  nuestra vida,  debemos de llegar a ser hombres y mujeres perfectos y estables que no sean llevados ni movidos por deseos de la  carne,  ni por mentirasde tantos falsos  maestros que se mueven en este mundo y que son vientos destructores que amenazan nuestro barco— “llevados por doquiera de todo viento de doctrinalas falsas enseñanzas se vuelven vientos contrarios para muchas pueblo y que al final sus barcas son  arrastradas por  los fuertes vientos de las malas enseñanzas y los malos ejemplos de muchos predicadores y al final se termina en naufragio,  como así lo dice el apóstol Pablo1Ti 1:19  manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos, La cualidad más importante de un barco a la deriva es que pierde la dirección y es llevado de un lado a otro por las ondas del mar y literalmente un creyente sin convicciones, aunque tenga buena voluntad de querer hacer bien las cosas, será arrastrado por las artimañas (Trampa para cazar) del  error.

Realmente todos tenemos la facultad de desarrollar y perfeccionar y dar dirección a nuestra vida hasta presentarnos delante de Dios,  como hombres perfectos y maduros y para que nuestro barco no valla sin dirección,  debemos usar nuestra “brújula  espiritual” para saber hacia  donde debemos conducirnos   y el “ancla” para tener estabilidad en tiempos de tormentas Heb. 6:18  para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. 

Heb. 6:19  La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,  Las Escrituras son perfectas y adecuadas para lograr estabilidad y dirección.

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