Inicio > MINISTERIAL > EL DESAFIO DE UN MINISTRO

EL DESAFIO DE UN MINISTRO

noviembre 10, 2012

Tit 1:5  Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé.

De entre los compañeros de milicia del Pablo, Timoteo y Tito aparecen íntimamente ligados a la vida del apóstol pues él les llama “verdaderos hijos en la fe” y al pesar de que fueron diferentes en carácter cada uno desarrollo una labor imprescindible dentro de la obra de Dios en momentos bastante difíciles, cada uno en su lugar donde fueron establecidos como pastores. Timoteo era sensible, afectuoso, compasivo y amable, por su parte Tito reveló más energía, vigor objetividad y decisión. Como un dato bastante curiosos Tito no es mencionado en el libro de los hechos, sin embargo podremos notar la importancia como colaborador de Pablo atraves de sus epístolas pues tito se menciona en tres de ellas, Gálatas, Corintios y Tito, como un hombre de un mismo espíritu que el apóstol Pablo y describe brevemente  la personalidad, fidelidad  y vida de este hombre de Dios.

A Tito le fueron encomendadas en su momento, dos de las iglesias más difíciles de tratar, Corinto y Creta, probablemente por su carácter,  Timoteo era medio judío, tito era netamente Griego,  el uno era débil en carácter; el otro fuerte, uno tímido; otro osado, Timoteo nervioso; Tito sereno. En este sentido cada uno fue enviado a donde se pudieran acoplar sus caracteres y esto manifiesta que no es donde queramos  ir, sino donde Dios quiera tenernos por causa de nuestra misma forma de ser.

Los cretenses eran famosos  por su mala reputación, al ser: “siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos” (Tito 1: 12) Y de hecho que  por la carta de Pablo sabemos que todo estas cualidades negativas del pueblo, estaban íntimamente vinculadas a la iglesia en ese lugar pues le incita a ser un poco drástico en cuanto a la enseñanza Tit 1:13  Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe,  se ve claramente que aún los cristianos eran un grupo difícil de gobernar, siendo revoltosos y e indisciplinados, que necesitaban de un hombre de carácter firme que les condujera, esta era una iglesia de mal testimonio y de muchos vanidosos en cuanto a la fe que estaban dentro de la comunidad y Tito es el encargado de confrontarlos  Tit 1:10  Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, Tit 1:11  a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.  Tit 1:16  Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.  Un hombre antes de enfrentar  la faena de tratar con el pueblo de Dios debe de estar seguro que realmente Dios lo está llamando a ese lugar, pues el llamamiento a un determinado lugar, dependerá  en gran manera del carácter de cada uno. A todo ministro le toca en un determinado momento confrontar el corazón del pueblo de Dios, realmente es como si Dios le dijera al ministro:” te he llamado para confrontar la locura e ignorancia de mi pueblo”,  muy a pesar de la incomodidad que las  palabras de confrontación  puedan crear, el ministro de Dios es llamado para eso.

El liderazgo de Moisés estuvo caracterizado por tratar con un pueblo loco e ignorante y realmente eso es lo que representa el pueblo de Dios  de nuestros días, sin embargo el no les niega el saber el consejo muy a pesar de la incomodidad que estas palabras pudieron causar al corazón de muchas personas Deu 32:5-6  La corrupción no es suya; de sus hijos es la mancha,  Generación torcida y perversa.  ¿Así pagáis a Jehová,  Pueblo loco e ignorante?  ¿No es él tu padre que te creó?  El te hizo y te estableció. La labor del pastor es corregir esta locura y esta ignorancia y de hecho que esto denota que el pastor no debe de ser como el pueblo es, más bien debe de ser alguien que tenga el carácter moral y espiritual  de presentarse  como ejemplo de buenas obras,  pues nadie podrá corregir al pueblo sino denota ejemplo y carácter Tit 2:2  Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.Tit 2:3  Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; Tit 2:4  que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,  Tit 2:5  a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. Tit 2:6  Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes;  Tit 2:7  presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, Tit 2:8  palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se averg:uence, y no tenga nada malo que decir de vosotros. De hecho que se predica mas con el ejemplo que con las palabras.  La iglesia de Creta realmente era un verdadero desafío para Tito, pues no olvidemos que  la influencia como nacion estaba en la iglesia, Tit 1:12  Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos.  Tit 1:13  Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe,  por testimonio de Pablo sabemos que esta iglesia estaba acostumbrada a mentir, se les llama “malas bestias “que es una designación de indisciplinados en todo, eran glotones y al mismo tiempo haraganes. Parece mentira que todo esto estuviera y esté en una iglesia de Cristo, pero la realidad es que la iglesia está llena de estas cosas y más, pero lo interesante es que para Dios esto es materia prima para formar a un pueblo especial y de la tierra mas tosca Dios puede formar a un pueblo celosos de buenas obras educado y disciplinado de hecho este era el desafío del pastor Tito y es el desafío de todo ministro: Hacer de este pueblo, con la ayuda del Espíritu Santo un pueblo especial para la gloria de DiosTit 2:12  enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, Tit 2:13  aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, Tit 2:14  quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Tit 2:15  Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie. 

A %d blogueros les gusta esto: