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LAS ARMAS DEL MINISTRO

noviembre 10, 2012

Tit 1:4  a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.

Dentro de las salutaciones de las cartas del apóstol pablo a las iglesias siempre van a aparecer las palabras gracia y paz, mas sin embargo en las cartas pastorales se incluye gracia misericordia y paz y esto es porque estas cartas  van dirigidas específicamente al ministerio  pastoral, y aun dentro de las cartas pastorales la carta a Tito representa la vida practica del servicio a Dios , más que la doctrina, pues en ella se establece el deber que todo servidor de Dios debe tener y  para lograr mantener el equilibrio perfecto entre lo elevado de la responsabilidad ministerial y la debilidad humana de la cual todos somos participantes un ministro debe de tener estas tres cosas de una manera viva, en su ministerio pues de lo contrario no podrá mantenerse firme delante de Dios y delante del pueblo, pues un ministro no es otra cosa más que un intermedio entre la voz eterna y perfecta de  Dios y un  pueblo deformado y lleno de debilidades y deseos,  un ministro debe pararse en el medio del desastre para detener la mortandad de un Dios airado contra un pueblo deformado Núm 16:44  Y Jehová habló a Moisés, diciendo: Núm 16:45  Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus rostros. Núm 16:46  Y dijo Moisés a Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y haz expiación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha comenzado. Núm 16:47  E ntonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e hizo expiación por el pueblo, Núm 16:48  y se puso entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad. Simplemente el pastor está en la frontera entre el deber y  la presión por lo cual el apóstol define la necesidad de un ministro para tener GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ en uno de los oficios más difíciles y menos comprendidos.

 

Gracia

Esto es,  lo que Dios nos concede y que nosotros, por ser pecadores, no merecemos y aun en nuestra hora más oscura, Dios nos da fuerzas para que podamos soportar las presiones de esta vida.  2Co 12:9  Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Misericordia

Es lo que el Señor retiene, pero que sí merecemos. Lamentaciones 3:22 «Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos». Misericordia de Dios es no recibir lo que merecemos, es decir, por ser pecadores estábamos separados de Dios y merecíamos la muerte eterna, pero Dios en su infinito amor, envió a su Hijos amado para morir por nuestros pecados en la cruz. Esta es la misericordia de Dios, Rom 5:8  Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Incluso cuando nos desviamos, Dios nos da tiempo y nos ayuda a regresar a Él a esto se le llama misericordia y un ministro sí que necesita de esto, a consecuencia de sus incesantes defectos y errores.

Paz

Es lo que Dios concede a Su pueblo. Jesús dijo: «La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da» (Juan 14:27). Aun en los peores momentos un ministro es llamado a tener tranquilidad interior y ministrar esa tranquilidad al pueblo afligido que habla más de la cuenta en sus momentos de  angustias. Éxo 14:12  ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto. Éxo 14:13  Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Éxo 14:14  Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Éxo 14:15  Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.

 

Podemos cobrar ánimo al saber que, a lo largo de nuestra vida, el Señor nos dará la gracia, la misericordia y la paz que necesitamos para servirle, pues todo hombre llamado de Dios tiene sus propios desafíos, pero no le faltara  la Gracia, la misericordia y la paz.

Un servidor,  debe saber  que la gracia de Dios es sin medida; Su misericordia, inagotable; Su paz, inenarrable o sea que no puede ser explicada ni comprendida.

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