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LA LEY DE LOS HOMICIDIOS II

enero 30, 2014

Mat 5:23  Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, Mat 5:24  deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. Mat 5:25  Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. Mat 5:26  De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.

En la gran mayoría de casos caemos en la dificultad de que queremos ver como nosotros pensamos y muchas veces, queremos ocultar nuestras malas  aptitudes con algún tipo de servicio u ofrenda hacia Dios y llegamos a considerar que con dar nuestros diezmos, o con el hecho de ser un servidor devoto en la iglesia, mucha gente piensa que  con esto, puede ocultar sus malas aptitudes y la conciencia les hace sentirse bien, sin embargo se denota la importancia que para Cristo tiene esta aptitud —“si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti” (esto significa que  alguien esta enojado contra tì, por alguna causa justificada)-Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano—en pocas palabras Cristo le da el verdadero  valor a las aptitudes  de amor de una persona, hacia su prójimo  que a cualquier tipo de servicio, u ofrenda económica. el significado propio de esta verdad   es: – en lo que dependa de tì, antes de dar una ofrenda al Señor , está en paz con todos- y entonces ven y ofrece tu presente

 

 “Este cuadro, tomado de la vida diaria, nos transporta al momento cuando el israelita, habiendo traído su sacrificio al templo, al atrio del templo, espera el instante cuando el sacerdote se acercará para recibirlo de sus manos, este hombre espera con su ofrenda, el ser recibido por el sacerdote, pero durante esta espera, es necesario ponerse a pensar que es,  el  realmente querer  agradar  a Dios  y que  es lo que realmente, Dios pide  de nosotros, Miq. 6:6  ¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? Miq. 6:7  ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Miq. 6:8  Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios. )pues nuestras ofrendas lo que buscan es agradarle y ser aceptos como lo fue Abel y su ofrenda, Dios espera   que los que se presentan a ofrendar ante su altar , estén consientes de lo que están haciendo, es en este momento solemne, cuando está listo para encomendarse a la misericordia de Dios, en aptitud de agradecimiento  y mediante su ofrenda el buscar la misericordia divina y que de tan solemne es el momento , que el ofrendante , de pronto, recuerda que su hermano tiene contra él,  una causa justa de queja por alguna de las causas de las mencionadas anteriormente (Mt. 21.22) y antes de dar otro paso, aun antes de ofrecer el presente, debe buscar esta reconciliación, y aun cuando el presente tenga que ser dejado sin ser ofrecido ante el altar. Esta  misma verdad aquí enseñada,  la hallamos expresada notablemente de manera opuesta, en Mar_11:25-26 : “Y cuando estuviereis orando (en el acto de orar), perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también a vosotros vuestras ofensas”. Es exactamente lo mismo que la santa cena y su función espiritual  1Co 11:28  Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 1Co 11:29  Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.

 25. Concíliate con tu   adversariopresto, entre tanto que estás con él en el caminoporque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez——te entregue al alguacil——y seas echado en prisión. 26. De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante “Y ya que con ese Adversario te encuentras en el camino hacia el juicio, será muy sabio que te reconcilies con él sin pérdida de tiempo, no sea que una sentencia condenatoria se pronuncie contra ti, y luego la ejecución de la misma venga, de cuyos efectos nunca escaparás si queda algún remanente de la ofensa que no haya sido expiado”.

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